17-4-2009 19:46
Columna de Toño Freire
El Quijote: Nostalgia por un trío insuperable
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Una señora que está sentada a mi lado en el Teatro Municipal mientras disfruto de la versión 2009 de El Hombre de la Mancha, se pone a sollozar cuando entra a escena  Sancho Panza, mejor dicho el actor Daniel Farías. Sin que medie pregunta me confiesa:

-Perdón, pero apenas vi aparecer este personaje se vino a mi mente Fernando Gallardo interpretándolo en los años setenta. Fue tan magnífica su actuación que me dejó marcada. Él estaba hecho para el papel. A veces uno no cree que los artistas tengan que morir.

Con estas palabras rondando en la cabeza presencié las casi tres horas de duración de la magistral obra musical que Dale Wasserman escribiera para la TV y que después se estrenara, en noviembre de 1965, en la sala ANTA  del Greenwich Village de Nueva York,  con música de Mitch Leigh y letras de canciones de Joe Darion.  Basada en el universal  libro El Quijote de la Manda de Miguel de Cervantes, desde su debut  fue aclamada en categoría de máxima construcción dramática y musical. Paseó por las marquesinas más apetecidas del planeta.

Al Municipal de Santiago, debido al éxito enseguida pasó al Victoria, aterrizó en una producción financiada por José Aravena, conocido hasta ese momento sólo por ser dueño de la boite La Sirena y una decena más. Su asociación con una pieza dramática de tanto vuelo artístico produjo sorpresa. La idea se la vendió el empresario artístico César Martínez y para el montaje se trajo al coreógrafo puertorriqueño que la hizo en USA. La dirección orquestal correspondió a Juan Azúa y los roles protagónicos pertenecieron a José María Langlais, importado desde Buenos Aires, Alicia Quiroga y Fernando Gallardo. Del grupo únicamente sobrevive la magnífica actriz formada en la Universidad de Chile.

Tablero vuelto y compromisos firmados para regiones, ha acompañado el actual montaje que reunió al productor Enrique Inda, al director de orquesta Eduardo Browne, a Julio Jung en la preparación de actores, y asumiendo los personajes símbolos a Julio Milostich, Amaya Forch, Daniel Farías. Pasan los años y la creación musical mantiene intacta su capacidad de conmover. De entregar valores que en apariencias tienden a diluirse o intencionadamente la sociedad neo liberal intenta hacer desaparecer. Escuchar hablar de ideales, nobleza,  lealtad, honradez, aceptar la invitación a “luchar por el bien y dispuesto el infierno a arrostrar si te lo da el deber”, pareciera exponerse a ser tildado nostálgico o loco, como le ocurre al caballero de la triste figura. Pero él lo acepta y continúa batiéndose con imaginarios molinos de viento. Al público joven que mira al escenario le llega el mensaje, lo estremece, llora, aplaude de pie. Queda comprobado que por los principios del hidalgo de Cervantes y Saavedra  no pasan los siglos.

En el impacto emocional que produce la obra, es indudable que el trío fundamental de  actores  gravita en cada acción y en el muy bien afiatado elenco, por lógica, destaca Patricia Cifuentes. Cual don Alonso y el Quijote el despliegue de Milostich es rotundo; Forch asimismo entusiasma en su doble interpretación de Aldonza y Dulcinea; más opaco es el desempeño de  Farías como sirviente y Sancho. Sin embargo, desde las pretéritos afores del escenario emergen con prestancia de maestros los trabajos de José María, Alicia, Fernando. La calidad de su histrionismo fue magnífica; fuera de serie. Los roles cervantinos le llegaron en el mejor momento de su carrera y se posesionaron de ellos con propiedad carnal y sicológica.  La demencia del Quijote emanaba de la mirada y ademanes del histrión argentino; era imposible rechazar que la expresión corporal de ella no coincidía con la de una ramera; parecía que el gordo había nacido obedeciendo a un señor. En el uso de la voz igualmente estaban geniales, lleno de matices: azotaba el timbre de hojalata del marplatense; las cadencias orales  del criado sacudían la inteligencia y el timbre vocal de la Quiroga hacía temblar con su verdad los palcos del Municipal. Página jamás superada en la historia del teatro chileno. Si está filmada, valdría la pena cotejarla con la versión actual y efectuar análisis comparativo.



Comentario Total - 2
20/4/2009  8:42 | sebastian guerrero
exelente montaje aparte de los personajes principales, el elenco completo es de un exelente nivel, suerte a las regiones del norte donde realizaran nuevas funcioes...

23/10/2009  15:28 | gloria
Me encantó su comentario. Tal vez no fui la señora que estuvo sentada a su lado recordando a Gallardo. Es la única versión que he visto del Quijote y me encantaría poder tener la música.Es posible que no sepa buscar en internet, pero no he logrado ninguna versión ni siquiera regular. Ojalá me oriente con sus conocimientos. Una ex auditora de su radio. donde ahora vivo no la escucho. gracias.

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